Cuello y Escote: Los grandes olvidados de tu rutina invernal (y cómo recuperarlos antes de la primavera)
Por: Equipo Editorial de Musa Magazine
En invierno, vivimos envueltas en bufandas, cuellos de tortuga y abrigos cerrados hasta la barbilla. Bajo tantas capas de lana, es fácil caer en la trampa de "ojos que no ven, corazón que no siente". Nos aplicamos religiosamente nuestras cremas en el rostro, pero nos detenemos justo en la mandíbula.
Sin embargo, el cuello y el escote son zonas traicioneras. Tienen una "memoria" implacable y son, a menudo, los primeros en delatar nuestra edad real, incluso antes que las patas de gallo.
¿Por qué envejecen más rápido? Porque la piel en estas zonas es mucho más fina y tiene menos glándulas sebáceas que la cara. Se seca antes, cicatriza peor y pierde elasticidad más rápido. Si has ignorado esta zona durante los meses fríos, aquí tienes el plan de rescate para que, cuando llegue la primavera y los vestidos escotados, tu piel luzca firme y uniforme.
1. La Regla de la Extensión
Este es el cambio de hábito más simple y efectivo que puedes hacer hoy: Tu cara no termina en tu barbilla, termina en tu pecho.
La rutina: Todo lo que te pongas en el rostro (limpiador, tónico, suero de Vitamina C y crema hidratante) debe bajar hasta el escote. No necesitas comprar una "crema de cuello" especial si usas buenos productos faciales; solo necesitas aumentar la cantidad y extender el área de aplicación.
2. Cuidado con el "Tech Neck" (Cuello tecnológico)
No es solo la edad; es tu celular. Pasar horas mirando hacia abajo a la pantalla crea pliegues horizontales en el cuello que, con el tiempo, se convierten en arrugas profundas permanentes.
La solución: Además de intentar elevar el teléfono a la altura de los ojos, la hidratación es clave. Una piel hidratada es flexible y "rebota" de vuelta a su lugar; una piel seca se "quiebra" y marca la arruga.
3. Retinol con Precaución
El retinol es el rey del anti-envejecimiento, pero en el cuello puede ser un tirano. Como la piel es tan fina, se irrita con facilidad.
El truco: Si usas retinol en la cara, mezcla una gota con tu crema hidratante antes de aplicarlo en el cuello para diluir su potencia, o úsalo solo dos noches por semana. Busca fórmulas con Péptidos, que son excelentes para reafirmar la piel laxa sin causar irritación.
4. El enemigo invisible: El Perfume
A todas nos gusta oler bien, pero rociar perfume directamente sobre los lados del cuello es un error. El alto contenido de alcohol reseca la piel al instante y, si hay sol (incluso en invierno), puede causar manchas oscuras difíciles de borrar (Poiquilodermia).
El cambio: Rocía el perfume en tu ropa, en el cabello o detrás de las orejas, pero evita la piel directa del escote.
El cuello es el pedestal de tu rostro. Cuidarlo no requiere más tiempo, solo más conciencia. Empieza esta noche a extender tu amor (y tus cremas) un poco más abajo. Tu yo de la primavera te lo agradecerá.

