Barrera de piel en alerta roja: Por qué necesitas ceramidas (y no solo agua) cuando baja la temperatura

Por: Equipo Editorial de Musa Magazine

En pleno enero, es común sentir que tu crema hidratante de siempre ha dejado de funcionar. Te la aplicas por la mañana y, dos horas después, tu cara se siente tirante, pica o aparecen zonas rojas e irritadas.

No es que tu piel tenga sed; es que su "techo" se ha roto.

El aire seco del invierno y la calefacción agresiva de los hogares atacan directamente la barrera cutánea. Entender cómo funciona esta barrera es la clave para dejar de sufrir y empezar a reparar.

La analogía del muro de ladrillos

Imagina que la capa externa de tu piel es una pared de ladrillos.

  • Los ladrillos: Son las células de tu piel.

  • El cemento: Son los lípidos (grasas naturales) que mantienen los ladrillos unidos.4

Este "cemento" está compuesto en un 50% por Ceramidas.5 Cuando hace frío, el aire roba humedad y ese cemento se seca y se agrieta. ¿El resultado? Los "ladrillos" se aflojan. Esto permite que la humedad interna se escape (deshidratación) y que los irritantes externos entren (rojeces y picazón).

¿Por qué el agua no es suficiente?

Un error común es pensar: "Tengo la piel seca, necesito beber más agua o usar geles a base de agua".

Beber agua es vital para tu salud, pero no repara el muro. Echar agua sobre una pared con grietas no la sella; el agua simplemente se evapora de nuevo.

Para reparar el muro, necesitas más cemento. Necesitas grasa buena.

Ceramidas: El pegamento mágico

Aquí es donde entran las ceramidas en tu rutina de belleza. No son un ingrediente de moda pasajera; son idénticas a la grasa que tu piel produce naturalmente (y que deja de producir con la edad).

Al aplicar una crema rica en ceramidas, estás literalmente rellenando las grietas entre tus células.

  • Restauran la barrera: Vuelven a sellar el muro para que no se escape el agua.

  • Calman al instante: Al cerrar las grietas, la sensación de picor desaparece.

¿Qué buscar en la tienda?

Olvídate de las lociones líquidas o los geles transparentes por unos meses. En invierno, la textura importa.

  1. Busca la palabra "Ceramides": Muchas marcas de farmacia accesibles (como CeraVe o La Roche-Posay) basan sus fórmulas en este ingrediente.

  2. Textura untuosa: Busca cremas en tarro o tubos densos. Si volteas el frasco y el producto no cae, es buena señal. Esa densidad es la que actuará como un escudo protector contra la calefacción.

 

Tener la piel seca en invierno no es obligatorio. Si sientes tu rostro "en alerta roja", no le des solo agua. Dale los ladrillos y el cemento que necesita para reconstruirse. Con ceramidas, tu piel volverá a ser un muro fuerte, suave y protegido.8


 

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