Spa en tu baño: Recetas de sales y exfoliantes caseros para un domingo de relajación total
Por: Equipo Editorial de Musa Magazine
Enero puede sentirse eterno. Después de la locura de las fiestas y el regreso a la rutina, es normal sentir que necesitas unas vacaciones de las vacaciones. La idea de ir a un spa de lujo suena maravillosa, pero gastar $200 dólares en un masaje tal vez no encaje con el presupuesto de inicio de año.
La buena noticia es que el verdadero lujo no es el precio, es el tiempo que te dedicas a ti misma. Tu baño puede ser tan relajante como un resort de cinco estrellas si tienes los ingredientes correctos. Y lo mejor: la mayoría de esos ingredientes ya están en tu cocina.
Aquí tienes dos recetas infalibles y súper económicas para transformar tu domingo en un ritual de renovación.
1. El Exfoliante "Despertar": Café y Azúcar
Si sientes la piel apagada y gris por el frío, este exfoliante es milagroso. La cafeína estimula la circulación sanguínea (ayudando a reducir la apariencia de celulitis) y el azúcar elimina las células muertas.
Ingredientes:
1/2 taza de café molido (puedes reciclar el que sobró de la mañana).
1/2 taza de azúcar morena o blanca.
1/4 taza de aceite de coco o aceite de oliva.
Instrucciones: Mezcla todo en un frasco hasta formar una pasta húmeda.
El Ritual: En la ducha, con la piel húmeda, aplica la mezcla con movimientos circulares fuertes, empezando por los pies y subiendo hacia el corazón. Enjuaga con agua tibia. Tu piel quedará tan suave e hidratada por el aceite que no necesitarás crema después.
2. Sales de Baño "Adiós Estrés": Epsom y Lavanda
Si tienes bañera (tub), este es el remedio definitivo para los músculos cansados y la mente saturada. Las sales de Epsom son muy baratas (las encuentras en cualquier farmacia como CVS o Walgreens en la sección de primeros auxilios) y son ricas en magnesio, un mineral que relaja el sistema nervioso.
Ingredientes:
1 taza de Sales de Epsom.
1/2 taza de Bicarbonato de Sodio (suaviza el agua y la piel).
10 gotas de aceite esencial de lavanda (o unas ramitas de romero fresco si tienes en el jardín).
Instrucciones: Vierte la mezcla en la bañera mientras se llena con agua caliente para que se disuelva bien.
El Ritual: Sumérgete al menos 20 minutos. El magnesio se absorbe a través de la piel, ayudando a "derretir" la tensión de los hombros y la espalda.
El ingrediente secreto: La atmósfera
Los productos son importantes, pero el ambiente lo es todo. Para que esto cuente como "Spa", debes seguir estas reglas:
La luz: Apaga la luz principal del baño. Enciende una vela o usa la linterna del celular apuntando hacia la pared para una luz difusa.
El sonido: Nada de noticias ni redes sociales. Pon una playlist de "Spa Music" o sonido de lluvia.
La puerta: Avísale a tu familia que durante los próximos 30 minutos "Mamá no está disponible". Cierra la puerta con seguro.
Cuidarte no tiene por qué ser caro. Con un poco de café, sal y la intención de pausar, puedes resetear tu energía para empezar la semana sintiéndote como una reina. ¡Te lo mereces!

