Protección solar de verdad: lo que el frasco no te dice y lo que necesitas saber para protegerte realmente

El protector solar es probablemente el producto de cuidado de la salud con mayor brecha entre la protección que promete y la protección que realmente produce en el uso cotidiano. No porque el producto sea inefectivo sino porque la forma en que la mayoría lo usa no corresponde con las condiciones bajo las cuales fue probado y certificado.

Qué significa realmente el número SPF y por qué no es lo que la mayoría cree

El SPF mide específicamente la protección contra los rayos UVB, que son los responsables de la quemadura solar. Un SPF 30 bloquea aproximadamente el 97% de los rayos UVB y un SPF 50 bloquea aproximadamente el 98%. La diferencia entre SPF 30 y SPF 100 en términos de protección real es de apenas dos puntos porcentuales. Lo que el número SPF no mide en absoluto es la protección contra los rayos UVA, responsables del envejecimiento prematuro y del daño al ADN celular que puede producir cáncer de piel a largo plazo. Para garantizar protección contra los rayos UVA, el protector solar debe ser de amplio espectro o broad spectrum. Un SPF 30 de amplio espectro ofrece más protección real que un SPF 100 que no sea de amplio espectro.

La cantidad que nadie aplica pero que el SPF asume

Los estudios sobre protección solar están realizados con dos miligramos por centímetro cuadrado de piel. Para el rostro adulto promedio, eso equivale aproximadamente a media cucharadita. Para el cuerpo completo, la cantidad necesaria para obtener la protección indicada por el SPF está entre una y dos onzas. La mayoría de las personas aplica entre un cuarto y la mitad de esas cantidades. Un estudio publicado en el Journal of the American Academy of Dermatology encontró que las personas que aplican la mitad de la cantidad recomendada de un SPF 50 obtienen en la práctica una protección equivalente a aproximadamente SPF 7, que es insuficiente para cualquier exposición solar significativa.

Los mitos más peligrosos sobre la protección solar

La piel morena o de tono oscuro no necesita protector solar es el mito más peligroso. La melanina ofrece un SPF equivalente de entre 8 y 13, muy por debajo del SPF 30 mínimo recomendado. Para las mujeres latinas en EE.UU., la investigación sobre el cáncer de piel muestra que aunque la incidencia de melanoma es menor que en poblaciones de piel más clara, la mortalidad por melanoma es desproporcionadamente mayor, en parte porque los diagnósticos tienden a ocurrir en estadios más avanzados. Los días nublados no requieren protector solar también es falso: entre el 60% y el 80% de la radiación ultravioleta total llega a la superficie de la tierra en días nublados. Y el protector solar en el maquillaje no es suficiente: la cantidad de base que la mayoría aplica puede producir en la práctica una protección equivalente a SPF 6 o SPF 8.

La revisión dermatológica que demasiadas personas no hacen

Ningún protector solar mantiene su eficacia durante toda la jornada sin reaplicación. La recomendación de la Academia Americana de Dermatología es reaplicar cada dos horas durante la exposición solar continua, y inmediatamente después de nadar, sudar abundantemente o secarse con una toalla. La Academia Americana de Dermatología recomienda una revisión anual de la piel por un dermatólogo para todos los adultos. Esa revisión debe incluir las zonas que los melanomas en pieles oscuras afectan con mayor frecuencia: las palmas de las manos, las plantas de los pies y las áreas debajo de las uñas.

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