Series y peliculas que no sabias que eran de directoras latinas: una guia de streaming con perspectiva para mayo

La pregunta que raramente aparece en las conversaciones sobre las series y peliculas que se ven no es quien actua ni de que trata sino quien la dirigio. Quien tomo las decisiones sobre como se ve cada escena, como se mueve la camara, que historia se cuenta y desde que perspectiva. Esa pregunta importa porque la perspectiva desde la que se construye una historia determina que puede verse en ella y que queda fuera del encuadre. Las directoras latinas llevan decadas construyendo perspectivas en la pantalla que el mundo del entretenimiento mainstream tardo en reconocer. Sus peliculas estan en las plataformas de streaming y en los festivales de cine. Pero sus nombres no siempre aparecen en las conversaciones cotidianas sobre que ver este fin de semana.

Lucrecia Martel y Lila Aviles: dos voces esenciales

La argentina Lucrecia Martel es la directora latinoamericana cuya obra merece conocerse como referencia fundamental del cine contemporaneo. Sus peliculas La cienaga, La nina santa y La mujer sin cabeza forman una trilogia sobre la clase media argentina y sus silencios que usa el sonido, la imagen periferica y lo que queda fuera del cuadro para contar historias que el cine convencional contaria de otra forma completamente diferente. La mexicana Lila Aviles es una de las voces mas importantes del cine latinoamericano contemporaneo: su primera pelicula La camarista sigue la vida cotidiana de una trabajadora de hotel sin drama externo, solo la complejidad invisible del trabajo de cuidado. Su segunda pelicula Totem fue seleccionada para representar a Mexico en los premios Oscar.

Claudia Llosa, Natalia Almada y el documental de impacto

La directora peruana Claudia Llosa dirigio La teta asustada, ganadora del Oso de Oro en Berlin en 2009 y primera pelicula peruana nominada al Oscar. La pelicula explora el trauma intergeneracional de la violencia politica peruana a traves de la historia de una joven cuya madre le transmitio el miedo a traves de la leche materna. La directora mexicoamericana Natalia Almada hace documentales que se situan entre el ensayo personal y la poesia visual. Su pelicula El velador, filmada en un cementerio de Culiacan donde estan enterrados los muertos de la guerra del narcotrafico, es uno de los documentales mas perturbadores y mas hermosos del cine latinoamericano reciente.

Como buscar mas directoras latinas en las plataformas

Encontrar el trabajo de directoras latinas en las plataformas de streaming requiere mas esfuerzo activo del que deberia porque los algoritmos de recomendacion tienden a reforzar lo que ya se ve. Estrategias practicas: buscar directamente por el nombre de la directora en lugar de navegar por las recomendaciones automaticas. Seguir las selecciones de festivales de cine latinoamericano como el Tribeca Film Festival, el Los Angeles Film Festival y el Miami International Film Festival. Explorar plataformas especializadas como Mubi y Fandor que tienen un compromiso mas pronunciado con el cine internacional y de directoras que las plataformas de streaming generalistas.

La perspectiva que cambia todo

Hay algo que ver una pelicula sabiendo que fue dirigida por una mujer latina cambia en la experiencia de la pelicula. Se busca de otra manera. Se nota lo que se ilumina y lo que se deja en sombra con conciencia de que esas decisiones vienen de alguien cuya mirada sobre el mundo tiene una historia especifica. Se ve el cuerpo de las mujeres en pantalla desde otra perspectiva porque quien decidio como mostrar ese cuerpo tiene una relacion con el que difiere de la del director masculino que ha sido el default del cine durante un siglo. Eso no hace automaticamente mejores las peliculas de las directoras latinas. Las hace diferentes. Y esa diferencia es exactamente lo que el cine necesita para seguir siendo un arte que dice algo verdadero sobre la experiencia humana en toda su diversidad.

Next
Next

Lo que tu mamá te enseñó sobre la belleza sin hablar de belleza: estética, identidad y herencia cultural